ANATOMIA DEL RIFLE


De mis tiempos de tiro deportivo aprendí que la consecuencia de la adaptación del rifle al tirador es la forma de conseguir buenos resultados.

Conocen el chiste de aquel señor que fue a probarse un traje y ya ante el espejo se dio cuenta de lo mal que le sentaba.

-Señor sastre, el hombro derecho es más bajo.

-No se preocupe, respondió el sastre, suba usted el hombro un poco y así no se nota.

-Ya, pero también me aprieta en la cintura, siguió diciendo el hombre.

-Bueno eso es fácil de corregir. Meta la barriga.

Durante un rato el hombre iba sacando los defectos al traje y el sastre convenciéndole de que adoptase posturas que disimularan el defecto.

El hombre, de buen conformar sin duda, salió a la calle en postura forzada pero encantado con su traje nuevo hasta que oyó a una señora que, al pasar junto a él, le decía a su marido.

-¿Has visto lo bien que le sienta el traje a ese hombre tan deforme?

Igual sucede con nuestro rifle.


Un rifle adaptado al tirador corregirá nuestros errores pues de forma natural apuntará al objetivo. Un rifle no adaptado apuntará a cualquier parte cuando lo encaremos teniendo el tirador que corregir para encontrar el blanco.

Una prueba muy clásica es encararse el rifle apuntando a un lugar. Cerramos los ojos durante un pequeño rato y abrimos de nuevo los ojos. ¿Sigue apuntando el rifle al mismo sitio? El rifle se adapta a nosotros. ¿Apunta a otro lugar? El rifle no se adapta con lo cual sucederá que los tiros se irán hacia el lugar donde se desvió nuestra puntería a la mínima relajación que tengamos.

Por último, comentar que la posición del tirador al encarar el rifle también influye.

Hoy lo dejamos aquí. Aprenda a encarar correctamente el rifle teniendo en cuenta la posición de los pies y haga que su rifle se adapte a usted. A veces es tan simple como añadir una cantonera más ancha.

Daniel Quintana